Desafíos y prácticas de ciberseguridad para trabajar de forma remota
El auge del trabajo remoto ha transformado la manera en que las empresas operan, brindando flexibilidad a los empleados y abriendo nuevas oportunidades de productividad. Sin embargo, también ha traído consigo un aumento en los riesgos de seguridad cibernética, pues los entornos de trabajo descentralizados amplían la superficie de ataque para los ciberdelincuentes. En este artículo, exploraremos los desafíos más comunes y presentamos las mejores prácticas para proteger la información en el contexto del trabajo remoto.
Desafíos de la ciberseguridad en el trabajo remoto
El trabajo remoto ofrece muchos beneficios tanto para los empleados como para las empresas, porque permite mayor flexibilidad, mejor equilibrio entre la vida laboral y la vida familiar, además permite a las empresas ahorrar costos en infraestructura. Sin embargo, el trabajo remoto significa también nuevos retos y desafíos, siendo el más importante el de la seguridad en línea.
La ciberseguridad es especialmente crucial en el trabajo remoto porque trabajar en un entorno descentralizado amplía significativamente los riesgos de seguridad en comparación con el trabajo presencial.
El trabajo remoto introduce muchas variables que las empresas no pueden controlar completamente, como en modalidades de trabajo tradicionales. Estos son algunos desafíos que hay que tener en cuenta:
1. Exposición a redes inseguras
En el trabajo presencial, los empleados suelen estar conectados a redes corporativas protegidas con medidas de seguridad avanzadas, como firewalls y sistemas de detección de intrusos. Sin embargo, en el trabajo remoto, los empleados pueden usar redes Wi-Fi domésticas o públicas que carecen de estas protecciones. Conectarse a este tipo de redes aumenta el riesgo de ataques, como la interceptación de datos o el robo de contraseñas.
2. Uso de dispositivos personales (BYOD)
En muchos casos, los empleados remotos utilizan dispositivos personales para acceder a recursos corporativos. El problema es que estos dispositivos pueden no contar con las configuraciones de seguridad necesarias, como software antivirus actualizado o medidas de cifrado, lo que los convierte en puntos vulnerables para ciberataques.
3. Incremento en intentos de phishing y ataques de ingeniería social
El phishing y los ataques de ingenieria social son una amenaza latente para todos los empleados, pero el aislamiento físico del equipo facilita que los empleados sean blanco de correos electrónicos fraudulentos y otros intentos de engaño. En un entorno remoto, los trabajadores dependen más de la comunicación digital, lo que amplía la oportunidad para que los ciberdelincuentes se infiltren mediante phishing o suplantación de identidad.
Los correos electrónicos fraudulentos y los intentos de suplantación de identidad aumentan en un contexto donde la comunicación digital es predominante.
4. Dificultades en la supervisión directa
En una oficina, los equipos de TI pueden monitorizar y controlar directamente el tráfico de red, los dispositivos conectados y las amenazas emergentes. En el trabajo remoto, el control centralizado se complica, y las empresas dependen de herramientas externas para gestionar la seguridad, lo que puede no ser tan eficiente como la supervisión directa.
5. Riesgo de pérdida o robo de dispositivos
Los dispositivos utilizados para trabajar desde casa o en ubicaciones remotas están más expuestos a ser olvidados, perdidos o robados. Esto puede resultar en la exposición de datos sensibles si no se implementan medidas como el cifrado de datos y la autenticación multifactorial.
6. Mayor dependencia de aplicaciones en la nube
El trabajo remoto fomenta el uso de herramientas colaborativas basadas en la nube. Si estas herramientas no están configuradas correctamente o no cumplen con estándares de seguridad, se convierten en puertas de acceso para los ciberdelincuentes.
7. Acceso remoto a datos críticos
Cuando los empleados acceden a información corporativa desde ubicaciones remotas, sin las medidas de seguridad adecuadas, se incrementa el riesgo de exposición o exfiltración de datos confidenciales, especialmente si las credenciales de acceso son débiles o han sido comprometidas.
¿Por qué debes preocuparte por la ciberseguridad en el trabajo remoto?
Implementar mejores prácticas de ciberseguridad para los trabajadores remotos es esencial porque esta modalidad amplía la superficie de ataque y expone a las empresas a nuevas vulnerabilidades. Estas son las razones clave:
- Protección de datos sensibles
En el trabajo remoto, los empleados acceden a información confidencial desde múltiples ubicaciones y dispositivos. Sin medidas de seguridad adecuadas, existe un mayor riesgo de robo, pérdida o filtración de datos críticos, lo que puede causar daños financieros y de reputación.
- Incremento de los puntos de acceso
Al trabajar desde casa u otros lugares, los empleados se conectan a redes personales o públicas que pueden carecer de medidas de seguridad robustas. Esto facilita el acceso no autorizado a la red empresarial sino se implementan controles adecuados.
- Cumplimiento normativo
Muchas regulaciones, como el GDPR o la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares, exigen que las empresas garanticen la seguridad de los datos personales, independientemente de dónde trabajen los empleados. No cumplir con estas normativas puede acarrear sanciones severas.
- Asegurar la continuidad del negocio
Una violación de seguridad puede interrumpir operaciones críticas, algo que afecta especialmente a empresas con equipos dispersos. Proteger los entornos remotos garantiza que el flujo de trabajo no se vea afectado por incidentes cibernéticos.
- Fomentar la confianza interna y externa
Los empleados y clientes esperan que las empresas protejan sus datos e integridad. Establecer y comunicar políticas de ciberseguridad sólidas refuerza la confianza y fortalece la cultura organizacional.
Mejores prácticas para proteger la información
La seguridad y la protección de datos sensibles son una de las principales preocupaciones para las empresas en la actualidad. Tener bajo control y evitar hackeos de datos es una tarea constante para cualquier empresa. Sin embargo, tener trabajadores remotos puede complicar las cosas.
1. Implementar una VPN corporativa
Las redes privadas virtuales (VPN) permiten a los empleados conectarse a los recursos de la empresa de forma segura. Incluso si se conectan desde redes públicas, una VPN ayuda a proteger los datos sensibles como contraseñas y nombres de usuario, pues cifra la información transmitida entre el dispositivo del usuario y el servidor de destino, lo que protege los datos de ser interceptados por ciberdelincuentes.
2. Uso de herramientas de gestión de dispositivos
Una de las soluciones más completas es el uso de MDM (Mobile Device Management) un software que ayuda a asegurar que todos los dispositivos cumplan con los estándares de seguridad establecidos por la empresa. De esta forma el equipo de informática puede configurar los dispositivos a distancia, para que cumplan normas de seguridad y protegerlos de posibles ataques.
3. Autenticación multifactor (MFA)
Una de las prácticas para mantener a tu negocio seguro es agregar autenticación multifactorial. Agregar una capa adicional de seguridad más allá de las contraseñas es esencial para prevenir accesos no autorizados.
4. Capacitación regular en ciberseguridad
Educar a los empleados sobre cómo reconocer correos sospechosos, utilizar contraseñas seguras y manejar información sensible puede reducir significativamente los riesgos. También, es necesario establecer normas sobre el uso de dispositivos personales para tareas laborales, esto garantiza que estos cumplan con las medidas de seguridad necesarias.
5. Actualización y parcheo constante
Prevenir posibles amenazas y detectar vulnerabilidades puede ser más sencillo cuando se hace de forma periódica. Asegúrate de que todos los sistemas y aplicaciones estén actualizados con los últimos parches de seguridad.
El trabajo remoto presenta tanto oportunidades como desafíos para las empresas. La ciberseguridad debe ocupar un lugar prioritario en las estrategias corporativas para proteger no solo la información, sino también la confianza de los clientes y empleados. Con las medidas adecuadas, podemos disfrutar de los beneficios del trabajo remoto sin comprometer la seguridad. En resumen, la implementación de mejores prácticas de ciberseguridad en el trabajo remoto no solo protege a las empresas de posibles ataques, sino que también asegura la productividad, la confianza de los clientes y el cumplimiento de las normativas vigentes. Cuéntanos ¿ya usas la modalidad de trabajo remoto?, ¿qué tanto cuidas la ciberseguridad con tus trabajadores remotos?